jueves, 11 de octubre de 2012

Pollo Teriyaki

Esta receta es sencillamente genial, desde que la probé en un japonés, me quede prendada. He decubierto una tienda china que vende productos originarios de China y Japón (una tienda de barrio), y me he vuelto loca pensando cuantos platos asiáticos voy a cocinar!!

El pollo teriyaki ya se ha convertido en un plato habitual en casa, es reconfortante cocinar recetas orientales en casa. Así comemos con total confianza conociendo cada ingrediente de nuestra receta.

Receta de pollo teriyaki casera, con salsa de soja. Fácil y rápida.

Receta de pollo teriyaki casera, con salsa de soja. Fácil y rápida.

Si no tenemos aceite de sésamo ni mirin, no pasa nada. El resultado está muy bueno pero estos dos ingredientes le dan un sabor muy rico, sobretodo el aceite de sésamo.

De 2 a 4 raciones, dependiendo de como de grande sean los muslos. (Los de mi carnicero son grandotes, y con un muslo comemos dos personas).

  • 2 muslos de pollo deshuesados (los traseros enteros)
  • Aceite de sésamo
  • Salsa de soja
  • Semillas de sésamo
  • Un chorrito de Mirin (es vino de arroz)
Es importante que sean los traseros de pollo, porque es mucho más jugoso que la pechuga y el resultado no tiene comparación.

1. Cortamos el pollo en trozos, lo ponemos en un bol y cubrimos la carne con salsa de soja (en la tienda china venden la salsa de soja a precios mucho más económicos que en el super), un poquito de aceite de sésamo, las semillas de sésamo y un chorrito de mirin.

2. Dejamos macerar al menos 30 minutos.

3. Ponemos la sartén a temperatura media (si es un wok, mejor) y cocinamos el pollo con todo el jugo,  el liquido empezará a evaporarse, y cocinamos hasta que el pollo quede meloso y caramelizado.

No es por que lo haya hecho yo..., pero mi receta ha superado a la del restaurante. Es que está buenísima, y más sencilla no puede ser!!

Pulled chicken (Pollo deshilachado)

Que ganas tenía de enseñaros esta receta que como siempre, es muy fácil de hacer y está para chuparse los dedos. Literalmente. En casa somos...