Súper Boloñesa!

Estrenamos curso con una receta de las que no fallan para nuestros peques. La llamo "la super boloñesa", porque me salva el cuello muy a menudo. Normalmente a los niños se les hace espaguetis o macarrones con tomate frito y poco mas, a veces se le añade carne, atún o las temidas e insanas salchichas.


Es un plato cocinado y enriquecido con verdura fresca y recién cortada, lleno de fibra, proteínas y vitaminas, además de aportar la energía que los más peques necesitan. La mayor parte del plato es verdura, con carne y pasta en menor cantidad. Pero es una salsa tan rica y que engorda tanto el plato, que al ojo lo que se ve es un plato de pasta. En la receta os voy explicando paso a paso cómo sacarle el mejor partido.





Con no muchos ingredientes sale cantidad para dos almuerzos e incluso más. Así que una vez hecha la salsa y antes de añadirle la salsa de tomate, pongo la mitad en un recipiente para congelar. A la semana siguiente, sólo tengo que sacar el tupper del congelador la noche anterior y meterlo en la nevera para que se descongele. Al día siguiente añado salsa de tomate, termino de cocinarla en la sartén y añado la pasta recién hervida. Y así se tiene un plato de pasta recién hecha y con todas sus propiedades.


Ingredientes
  • Un manojo de apio
  • 3 o 4 zanahorias 
  • 2 dientes de ajo
  • 6 champiñones frescos 
  • 150 - 200 gr. carne picada
  • 1  kilo de tomates maduros o lata de tomate troceado (crudo)
  • 200 ml de salsa de tomate frito (casera o de brick)
  • 1 cucharadita de orégano o albahaca
  • Un chorrito de aceite de oliva. (4o ml.)
  • Un pellizco de sal (opcional), pimienta y pimentón dulce
Pasta, la que nos guste. Aunque para el peque, siempre busco una opción de pasta que resulte fácil de comer. La de la foto es la que se conoce como tiburones, y es estupenda porque la mezclarla con la pasta, queda rellena y jugosa. Va de maravilla para que pueda comerla él solo sin ayuda.


1. Pela y lava las verduras, puedes usar un picadora para ir más rapido o hacerlo a mano (tiene que ser muy picado para que la salsa no tenga grandes tropezones). Primero la zanahoria, y se sofríe en la sartén cubierta ligeramente con el aceite de oliva, a fuego medio.

Luego pica o trocea el apio. Antes de echarlo a la picadora, lo corto fino en sentido trasversal a las vetas, para evitar las molestas estrías, si se añade ya cortadas a la picadora, se corta y se mezcla mejor en la salsa y es una estupenda fuente de fibra.

Pica o trocea los ajos y los champiñones, añade a la sartén. Es mejor cocinar con la tapa puesta, para que se vaya cocinando con su propio jugo (evitar que se evapore), se cocinará antes y estará más jugoso. Cocina unos diez minutos.

Añade los tomates troceados, picados y pelados (las pieles no son agradables en la salsa) o bien una lata de tomate crudo troceado, un pellizco de sal, pimienta, una cucharada de pimentón dulce y un poco de orégano o albahaca.


2. Cocina a fuego lento unos 15 minutos, y añade la carne picada. Mezcla bien para que la carne se disuelva bien en la salsa, y evitar que se haga grumos. Cocina unos minutos más, y añade la salsa de tomate frito.

Cocina unos diez minutos más, y ya está lista la salsa. Si te ha salido mucha cantidad puedes reservar la mitad para congelar y usar otro día. Para eso, hay que dejar que se enfrie y luego congelar.

3. Elige la pasta que más te guste, hiérvela y añádela a la salsa. Mezcla bien, y cocina todo junto 5 minutos más, para que coja temperatura. Deja reposar un rato antes de comer, para que la pasta absorba la salsa.

Se puede gratinar o servir y añadir queso rallado. Al peque le encanta rallar el queso!!

Únete a la Comunidad de Cocina con Marta, Ahora cocinas tú! Y comparte con todos los resultados de las recetas del blog que más te gusten y te hayas animado a cocinar en casa... Te esperamos! (Pincha aquí o sobre la imagen para ir a la comunidad)

Comparte la receta: Comparte en Facebook Comparte en Twitter Comparte por Email Pin This Comparte en Google Plus

3,2,1 Nueva Etapa!

Es difícil y a la vez se me hace fácil volver escribir, volver a entrar de nuevo en mi blog que siempre fue un pedacito de mi corazón donde compartía una de las cosas que mejor se hacer... ya sabes, cocinar y con mucho cariño.

En estos últimos tres años he desaparecido para volverme a encontrar,  ha sido un "desmontando a Marta", han quedado atrás muchas cosas para dar la bienvenida a una nueva vida, cada día aprendo a ser una mejor versión de mi misma, y sobretodo a no dejar de intentar ser una super mami.

Una super mami de las de ojeras, pelo despeinado, de las que repiten ropa días seguidos, de las de "la teta" y de las comiditas ricas y nutritivas. He conocido la parte menos amable de cocinar, y es hacerlo sin ganas, unos días con mas tiempo y energía, y otros muerta de cansancio. Pero siempre con dosis doble de cariño para lo que amo y adoro por encima de todo, mi peque, porque ahora el motor de mi vida ya no está dentro de mi, corretea a todas a mi alrededor entre besitos, abrazos, batallitas y juguetes.... muchos juguetes!!

Ni un sólo día os he olvidado, han sido unos años de nuevos descubrimientos, de adaptar mil y una receta a "estilo baby", y siempre diciéndome en mi cabecita: ¡esto debería publicarlo!, pero una cosa son las ganas y otra el tener tiempo de ponerlo todo bonito para la foto, explayarme con mi cámara, y redactar mis recetas a mi estilo. En este tiempo, si he logrado alguna vez tener al menos 5 minutos para ir al baño sola, ya ha sido un logro!

Y es que así soy, intensita para todo, y como no iba a serlo con este maravilloso niño que he tenido la inmensa fortuna de tener, no puedo ser de otra manera. Le he entregado mi vida sin pensarlo dos veces, he dejado todo atrás por propia voluntad sin importar las consecuencias. Porque este ha sido el gran regalo de mi vida y no pienso desaprovechar ni un sólo instante, ni un sólo segundo de abrazar a mi niño, de darle besos, de jugar, de consolarlo o simplemente observarlo y maravillarme de este milagro que me desborda.

Foto de archivo... por eso de no tener tiempo!!

Pero la dura realidad llama a mi puerta, y aunque llevo ya un tiempo que cierro los ojos sin querer aceptarlo, el momento ha llegado y me está explotando en la cara. Mi niño, mi bebe que crece a pasos agigantados, se ha hecho grande (bueno no tanto), en fin, que empieza el colegio.

Y aunque ya tengo obligaciones para esas horas que va a estar en clase, no he perdido las ganas y la pasión de seguir escribiendo y compartiendo. Cocino más que nunca, a veces a regañadientes y otras más tranquila porque toca plato de los que le gusta y sé que no me la juego. Pero me he dado cuenta de lo duro que resulta hacernos responsables de la alimentación de nuestros niños, hacerlo de forma equilibrada, sana y casera.

Aunque no soy perfecta ni mucho menos nutricionista, me esfuerzo mucho por tener una dieta mas o menos equilibrada, darle de comer los alimentos más importantes y nutritivos semanalmente, y educar en buenos hábitos alimenticios. Pero para ser sincera, no me gusta negarle algo a mi niño aunque no sea lo más sano de mundo. Mi regla es "no ofrecer, no negar" (la mía y la de miles de mamas que practicamos esto que ahora llaman crianza respetuosa...)

En casa nunca ha habido un biberón ni una papilla, y dirás... ¡¿que locura es esta?!, si lo reconozco, no es lo habitual (aunque cada vez lo es más, y es increíble la tribu y apoyo que he encontrado en grupos de Facebook, que han sido mi bote salvavidas en los peores momentos). He criado a mi peque con lactancia materna y cuando ha llegado el momento de la alimentación complementaria, le he dado alimentos de verdad, hemos comido todos lo mismo y al mismo tiempo, y si he tenido que adaptar comidas, lo he hecho.

Y aunque al principio todo para mi era novedoso y me encontraba muy sola con esta manera de hacer las cosas, el tiempo y el contacto con otras madres como yo, ha dado como resultado que la comida no sea un problema, que mi peque coma variedad y por el mismo, respetando su ritmo y su apetito. Es increíble los resultados que se consiguen, eso si, mi esfuerzo y también mucho sacrificio es la base de poder hacer así las cosas.

Espero poder estar más a menudo por aquí  y sobretodo desempolvar mi amada cámara de fotos!!
Mil Gracias por leerme!



Comparte la receta: Comparte en Facebook Comparte en Twitter Comparte por Email Pin This Comparte en Google Plus

Se acerca la Navidad... que no te falten ideas!!

Queda muy poquito para Navidad, y muchos días por compartir con las personas a las que queremos. Así que te dejo unas cuantas ideas para que los sorprendas a todos, recetas deliciosas y muy fáciles de hacer en las que el principal ingrediente eres tu!!

COSTILLAR DE CORDERO


TRONCO DE SALMÓN


ROLLITO DE POLLO RELLENO
LUBINA CON MIGAS DE VERDURAS


SOLOMILLO EN BRICK


SALMÓN CON COSTRA AL PESTO


BACALAO AL PIL PIL CON GARBANZOS FRITOS


RAPE CON SALSA MARINERA


SOPA DE POLLO CASERA


GAZPACHUELO



TOSTA CRUJIENTE CON MANZANA Y FOIE


ENSALADA CON QUESO DE CABRA CRUJIENTE


PAN DE AJO CASERO


EMPANADILLAS DE SALMÓN CON CEBOLLA CARAMELIZADA

BLINIS CON SALMÓN Y CREMA DE QUESO


SANDWICHS FRIOS


VICHISSOYSE

RAPE CON SALSA MARINERA


GAMBAS CON SALSA DE MANGO


CATAPLANA DE BACALAO A LA MARINERA



MAGRET DE PATO CON SALSA DE CIRUELAS


REDONDITOS DE LOMO EN SALSA


PATATAS RELLENAS Y GRATINADAS


LOMOS DE SALMÓN AL ENELDO


CARRILLERAS EN SALSA PEDRO JIMENEZ


VIEIRAS GRATINADAS
SOLOMILLO A LA PIMIENTA VERDE


PAPAS A LO POBRE


MERLUZA A LA GALLEGA


CODILLO ASADO A LA  CERVEZA


RAPE EN SALSA AMERICANA


SOLOMILLO AL PEDRO JIMENEZ

MILHOJA DE PAPATAS GRATINADAS


QUICHE DE CALABACIN


LOMO RELLENO DE JAMÓN, BACON Y QUESO


SOLOMILLO EN SALSA DE HIGOS


MERLUZA EN SALSA VERDE


TARTA DE LIMÓN


TARTA DE MANZANA AMERICANA


TARTA DE MANGO


TARTA DE QUESO


BROWNIE CON HELADO DE VAINILLA



TARTA DE MANZANA
TARTA TRES CHOCOLATES


TARTA MOUSSE DE QUESO


VOLCÁN DE CHOCOLATE


Comparte la receta: Comparte en Facebook Comparte en Twitter Comparte por Email Pin This Comparte en Google Plus