Berenjenas con miel

  • Una berenjena
  • Agua
  • Sal
  • Harina
  • Aceite para freír

Cortamos en lonchas finas (también podemos hacerlo en tronquitos o como nos guste). Las sumergimos en agua por lo menos media hora, cambiamos el agua al menos una vez. (Las berenjenas sueltan el amargor, y el agua se oscurece).

Pasamos por harina, por montocitos tanto para enharinar como para freír, para que no se haga una plasta. Freímos hasta que estén doradas por ambos lados, escurrimos en papel absorbente.

Servimos con miel de caña.
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3 comentarios

  1. Martaaaaa que alegria descubrirte, que placer. Todo tiene una pinta riquisisisima. Esta receta aunque simple me encanta aunque no me suelen salir muy bien, no me salen crujiente. Algún consejo?

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    Respuestas
    1. Pues el secreto tanto para la berenjena como para la cebolla es sumergirla agua media hora antes. Un truco que me enseñaron hace mucho tiempo es escurrirles el agua, y justo antes de freírlas sumergirlas en cerveza, se escurren otra vez, se pasa por harina y a la sartén. El aceite de oliva también ayuda a que queden más crujientes y doradas. Espero que te sirvan estos consejillos!!, gracias por tu visita!!

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Vuestros comentarios son los que me animan cada día a intentar hacerlo mejor. Espero que hayas encontrado lo que buscabas o al menos que te haya inspirado, ahora el único ingrediente que le falta a la receta, es tu toque personal!!!
Gracias!!