Moussaka o musaca

La moussaka o musaca es uno de mis platos preferidos, siempre me aseguro de hacer más cantidad para que sobre para cena. La moussaka clásica griega se compone de tres capas, una de bejenjenas, otra de carne picada de cordero y otra de tomate, todo ello cubierto por una salsa blanca que puede ser bechamel o nata agria.

En mi versión, he cambiado la carne de cordero (que es mucho más cara) por carne picada de ternera. Pero nos sirve cualquier tipo de carne picada.

Os garantizo que vais a disfrutar este plato, además la costumbre es comerlo frío, así que si os sobra ya tenéis el aperitivo para luego. Tendrían que inventar el prueba-blog, para daros un poquito!!!

Moussaka o musaca. Receta tipica griega. Receta casera, fácil y rápida




Podemos añadir más verduras, como el calabacín que va cocinado igual que la berenjena y se coloca sobre ella. El pimiento rojo le va genial, una pena que me siente mal.
  • 250 gr. carne picada de ternera (si es de cordero mejor)
  • 2 o 3 tomates grande maduros (también nos sirve una lata de tomate troceado en crudo, nos ahorrará mucho trabajo)
  • 1 berenjena grande
  • 1 cebolla
  • Un poco de albahaca u oregáno
  • 200 ml de nata para cocinar  (crema)
  • Un poco de queso rallado (si es grana padano mejor)
  • Una cucharadita de maizena (opcional)
  • 1/2 limón
  • Aceite de oliva
  • Sal
1. Cortamos la berenjena en rodajas con un dedo de grosor. En una sartén a fuego lento-medio las vamos a rehogar con un poco de aceite de oliva (al principio las berenjenas van a absorber por completo el aceite, pero cuando se vayan cocinando lo irán desprendiendo).


Cuando estén todas cocinadas las colocamos en la base de la fuente de horno, y como están blanditas las ponemos de forma que cubra toda la base.


2. Cocinamos la carne con la 1/2 cebolla picada y una cucharada de aceite de oliva, una vez cocinada la añadimos a la fuente de horno.


3. Pelamos y troceamos los tomates (sin que estén demasiado picados) añadiendo una ramita de albahaca y un pellizco de sal, y con un poco de aceite de oliva los vamos a cocinar a fuego fuerte , para el que liquido se evapore evitando que se nos haga salsa de tomate. Una vez cocinado, añadimos a la fuente de horno.


4. Disolvemos una cucharadita de maicena con la nata, añadimos el zumo de medio limón y batimos con energía, con un tenedor para que monte un poco.

Añadimos a la fuente de horno. Espolvoreamos con queso rallado y horneamos unos 20 minutos a 220 grados