Tarta de calabaza y nueces

Este invierno tenemos bastantes provisiones de calabaza, así que teniendo la suerte de tener tanta calabaza es fácil que surjan delicias como ésta.

Hace ya un par de meses recibí éstas estupendas Nueces de California junto con un pequeño recetario. 



Tenía muchas ganas de publicar un receta donde tuvieran protagonismo, y ésta tarta ha quedado tan rica con las nueces caramelizadas que no he dudado en publicarla.

 Tenía muchas ganas de publicar un receta donde tuvieran protagonismo, y ésta tarta ha quedado tan rica con las nueces caramelizadas que no he dudado en publicarla.


  • 3 huevos
  • 300 gr. calabaza
  • 100 gr. azúcar (y dos cucharadas más para caramelizar las nueces)
  • 175 gr. harina
  • 100 ml leche 
  • 1 sobre levadura en polvo
  • Un puñado de nueces
  • Una cucharada de mantequilla 
  • 300 gr. queso de untar (una tarrina)
  • 50 gr. azúcar glas
  • 50 gr. azúcar y 100 ml. de agua para hacer un poco de almíbar (y con estas cantidades sobra)

Cortamos la calabaza en trocitos pequeños y la cocinamos con una cucharada de mantequilla. Cuando esté blandita y casi deshecha (podemos ayudar a deshacerla con la cuchara de palo) añadimos 100 gr. de azúcar y cocinamos unos minutos a fuego lento hasta que caramelice. Reservamos.
  Batimos los huevos, añadimos la confitura de calabaza que acabamos de hacer y mezclamos bien. Añadimos la harina y la levadura y mezclamos. Añadimos la leche y unas poquitas nueces picadas. Mezclamos bien.

Enharinamos el molde (redondo) con un pelín de mantequilla y harina, añadimos la masa y horneamos a 180 grados unos 30 minutos. 

Hacemos un poco de almíbar, en un cazo añadimos 50 gr. de azúcar y 100 ml. de agua. A fuego medio lo llevamos ebullición hasta que espese un poquito (tampoco demasiado, es para empapar un poco el bizcocho)

Dejamos que temple. Mientras batimos el queso con una varillas eléctricas para que vaya cogiendo consistencia, añadimos el azúcar glas y batimos hasta que esté montando y con cuerpo.

Cortamos el bizcocho por la mitad con la ayuda de un cuchillo o un cortatartas. Pitamos con el almíbar el bizcocho  por el lado del bizcocho recién cortado  y rellenamos el pastel reservando la mitad de la crema de queso para cubrir la tarta.

En un cazo o sartén añadimos una o dos cucharadas de azúcar y el doble de agua y hacemos caramelo, pero antes de llegar al punto caramelo añadimos la nueces y mezclamos bien. Tras unos segundos las nueces estarán caramelizadas y crujientes, buenas para morirse!!

Cubrirnos la tarta con el resto de la crema y decoramos a nuestro gusto

En realidad han surgido dos recetas, porque la confitura de calabaza estaba riquísima y ya se me han ocurrido varias recetas con ella.