Solomillo al Pedro Ximenez

Según cuenta la leyenda la uva "Pedro Ximénez" debe su nombre a un soldado alemán que en el siglo XXVI la trajo a España. Si la historia es cierta o no, no lo sé, pero ésta uva necesita mucho sol.

Así que el Sur de España es el lugar perfecto para cultivarla, y yo como buena malagueña disfruto su vinito con mucho gusto!!

La reducción Pedro Ximénez se ha hecho casi tan famosa como el vino, y se usa en infinidad de platos incluso en postres.


La receta es muy fácil de hacer, y además en un periquete tendremos un manjar de dioses!!



  • Un solomillo
  • Un vasito de Pedro Ximénez
  • Medio vasito de agua
  • Una cucharadita de azúcar moreno
  • Una cucharadita de maicena
  • Sal gorda y pimienta 
  • Un pelín de aceite de oliva
  • 1 cebolla

El solomillo últimamente siempre lo preparo así porque me encanta lo jugoso que queda. 

Untamos de aceite la pieza de carne, salpimentamos y pasamos por la sartén a fuego medio casi fuerte, hasta que esté dorada por fuera. En el mismo jugo de la carne podemos echar una cebolla cortada en gajos y darle unos cuantos golpes de sartén.

Colocamos la cebolla sobre la fuente de horno y el solomillo encima, horneamos unos 15 minutos a 220 grados, aunque lo dejamos más o menos tiempo según el punto de la carne que queramos, a mi me gusta jugosa.

En un cazo vertemos el vino, el azúcar y la maicena previamente disuelta en un poquito de agua. A fuego medio, irá reduciendo en cuestión de minutos. Retiramos del fuego cuando alcance el espesor que deseemos, lo propio es que sea cremosa.