Croquetas caseras de setas

Que me encantan las croquetas... no es ningún secreto!! Sean de lo que sean, siempre tienen un sabor y textura única. Son bocados crujientes por fuera y cremosos por dentro.

Claro, que donde se pongan unas croquetas caseras que se quiten las congeladas o precocinadas..., las croquetas de setas de hoy es una propuesta genial para probar distintos tipos.

Croquetas caseras de setas. Rápidas, fáciles, sencillas.


Son muy fáciles de hacer, y lo mejor es que las podemos hacer con las setas que más nos gusten. Las setas de cardo son las más corrientes y las que se venden en cualquier supermercado. Pero cada vez se van encontrando más tipos, y ya es corriente incluso encontrarlas en conservas. Mis prefereridas son las shiitake, así que para las próximas croquetas, probaré con ellas!!

Croquetas caseras de setas. Rápidas, fáciles, sencillas.

  • 150 gr. aprox. de setas (las que más nos gusten, las más economicas y fáciles de encontrar son las setas de cardo)
  • 2 cucharadas de harina
  • Un chorrito de aceite de oliva (lo suficiente como para cubrir la sartén)
  • 1/2 cebolla (o 1 entera si es pequeña)
  • 1 diente de ajo
  • Leche
  • Un pellizco de pimienta, sal y perejil fresco
  • Un chorrito pequeño de vino blanco (opcional)
  • Pan rallado y un huevo para rebozar


1. Cubrimos la sartén con un poco de aceite, y sofreímos la cebolla y el ajo muy picadito cocinamos hasta que esté transparente sin dejar que se dore o coja color.

2. Añadimos las setas lavadas y picadas, no tardarán demasiado en cocinarse. A fuego medio unos 10 minutos, suficiente para que suelten el agua y se cocinen.

3. Añadimos la harina, y mezclamos bien (así cocinamos las harina y evitamos grumos), añadimos un pellizco de sal y pimienta.

Añadimos un poco de vino blanco, mezclamos bien. Es opcional, pero le da un toque de sabor muy especial.

4. Vamos añadiendo la leche poco a poco, es decir añadimos un poco y hasta que no esté totalmente integrada no añadimos más. La masa tiene que ser consistente. Así que vamos removiendo bien hasta que se separe bien de la sartén y tenga un aspecto suave.

Y en el último momento añadimos un poco de perejil fresco picado, que si no tenemos no pasa nada. Pero le da un golpe de sabor único.

5. Dejamos la masa enfriar (de un día para otro está más bueno); es importante que enfríe para que la masa sea consistente.

Formamos las croquetas, las pasamos por huevo y pan rallado, y ya están listas para freír. Si os salen mucha cantidad, se pueden congelar de una semana para otra.

Un truco es disponer la masa sobre papel transparente como en la foto y hacer un rulo, luego cortamos los pedazos, rebozamos y listo.